La audiodescripción como modalidad de la traducción audiovisual
En líneas generales, la audiodescripción para personas con discapacidad visual es una técnica empleada para crear un tipo de accesibilidad a los medios audiovisuales que implica un proceso de traducción en el que se describen imágenes con palabras.
El resultado de este proceso es un texto, el guion audiodescrito, que ha de cumplir una serie de estándares de calidad y criterios de adecuación cognitiva, teniendo en cuenta el receptor específico al que va dirigido. Las personas ciegas han de poder acceder a los contenidos audiovisuales sin tener que realizar un excesivo esfuerzo cognitivo, siendo capaces de seguir la trama o los contenidos del mensaje con facilidad.
La audiodescripción permite que el espectador invidente sea capaz de acceder al arte visual de forma autónoma, así como que reciba la información en el mismo momento en que transcurre la acción, de tal modo que pueda concentrarse en el espectáculo sin necesidad de deducir la acción exclusivamente por el contexto auditivo.
El concepto de accesibilidad y el proceso audiodescriptivo
El término ‘accesibilidad’ se emplea popularmente para referirse a la posibilidad de llegar donde se requiere ir o alcanzar aquello que se desea. En el contexto de la discapacidad, el término adquiere un matiz reivindicativo al referirse a los derechos de aquellas personas que, por tener dificultades físicas, sensoriales o de otro tipo, no pueden relacionarse con el entorno o con otras personas en igualdad de condiciones. Además, puesto que la mayoría de las actividades culturales se basan en productos audiovisuales, como cine, museos y representaciones teatrales, las personas con discapacidad visual corren el riesgo de verse excluidas de disfrutarlas plenamente.
Acceder a productos culturales no es una tarea fácil para las personas con discapacidad sensorial, de ahí la necesidad de la audiodescripción.
En este sentido, todo traductor audiovisual que pretenda abordar un proyecto de audiodescripción debe analizar en profundidad cómo los discapacitados visuales conocen el entorno, pues los guiones audiodescritos habrán de adaptarse a la forma en la que estas personas categorizan y priorizan la información a través de sus experiencias sensoriales.
Las personas con discapacidad visual utilizan información acústica ambiental para la orientación; ello implica que las fuentes sonoras, junto con las dimensionales y físicas de los espacios, determinarán la calidad acústica de su entorno. Por otro lado, a la hora de realizar la audiodescripción, es importante tener en cuenta que la forma de los objetos puede facilitar la orientación y también el proceso de memorización de coordenadas espaciales.
La audiodescripción radica, en primer lugar, en retratar las características físicas de los personajes, el decorado y la vestimenta, con el fin de transmitir el diseño o estilo de la producción. Por norma general, este mensaje se emite antes del comienzo de la actuación y, en el caso del teatro, puede estar grabado. En segundo lugar, se describe la acción a lo largo de la representación, lo que supone un reto, pues dicha descripción debe introducirse en las pausas del guion de manera lógica y nítida, pero, a su vez, ser concisa y respetar los intervalos de silencio, intentando no abusar de un tiempo que puede suponer un momento de reflexión para el espectador o ser parte del dramatismo de la obra.
La audiodescripción como creación literaria: el uso de la metáfora
En este contexto, la metáfora se presenta como un recurso de acceso al conocimiento visual. A este respecto, conviene puntualizar que la noción de ‘metáfora’ y de ‘símil’ se utilizan de forma similar, pues se considera que ambas figuras activan mapas conceptuales análogos. Luego, estructuras metafóricas como las perlas de sus dientes, (una metáfora en la nomenclatura tradicional), y sus dientes son como perlas (un símil), activan un mecanismo similar.
Si tenemos en cuenta que la metáfora es una potente herramienta de comunicación, su uso en la audiodescripción estaría plenamente justificado. El objetivo principal de este tipo de recursos retóricos es el de trasladar por medio del código lingüístico aquello que ciertas personas no pueden percibir por el canal visual.
Aquí es donde entra el juego la creatividad del traductor audiovisual, que ha de ser capaz de utilizar todo tipo de metáforas de una manera deliberada y directa para que el espectador invidente pueda recrear en su mente lo que no puede percibir a través de la escena o pantalla. Asimismo, el grado de dificultad de la audiodescripción variará dependiendo de si se describe para alguien que nació sin poder ver, o para alguien que sí lo hizo en otro tiempo y, por tanto, guarda recuerdos.
El guion audiodescrito dentro de su función social y comunicativa
Desde la perspectiva del traductor, probablemente el aspecto en el que más nos interese enfocarnos es el del guion audiodescrito, es decir, el producto mismo del proceso de la audiodescripción. En esencia, un guion audiodescrito es un texto creado para hacer accesibles los textos audiovisuales a las personas ciegas o con deficiencias visuales. Se trata de una narración que describe aquello que se ve, sea la escena de una película, una acción dramática o una obra de arte.
Además, se trata de un tipo de texto de naturaleza subordinada: de un lado, se adapta a los silencios del texto que audiodescribe, y, de otro, es un texto que carece de autonomía estructural, ya que su función comunicativa es la de apoyar la trama de otro texto, teniendo siempre presente el género en el que se inserta.
El guion audiodescrito debe concebirse como una actividad compleja de mediación lingüístico-cognitiva y multidimensional que se caracteriza, entre otras cosas, por equilibrar una necesidad comunicativa y social; se establece gracias al proceso de relacionar y buscar equivalencias funcionales entre dos códigos diferentes de comunicación: unidades visuales y unidades lingüísticas.
A modo de ejemplo, adjuntamos a continuación la audiodescripción de un fragmento de la película La misión (1986), dirigida por Roland Joffé, extraída del trabajo de Juan Manuel Arcos Urrutia (2012): “Análisis de guiones audiodescritos y propuestas para la mejora de la norma UNE 153020”.
Se trata del comienzo de la película, cuando el Cardenal Altamirano contextualiza la acción:
Tres jesuitas caminan por la orilla del río cerca de las cataratas. Son Gabriel, de unos cuarenta años, y de barba castaña, interpretado por Jeremy Irons, Fielding, interpretado por Liam Neeson, y otro jesuita, canoso, de unos sesenta años.
Se detienen. Fielding señala hacia las cataratas.
Los tres jesuitas las miran atónitos e impresionados. En la orilla del río hay una tumba hecha con rocas, adornada con flores y coronada por una cruz de madera. En una de las rocas hay un medallón con una cruz.
Música de Ennio Morricone.
Fielding reza agachado delante de la tumba.
Gabriel coge el medallón de la roca y se lo pone al cuello.
Besa la roca y se retira.
A Fielding. Gabriel lo besa en la coronilla.
Más tarde, Gabriel rema en una canoa por el caudaloso río.
La audiodescripción, al igual que la subtitulación, es una modalidad que se desarrolla en el seno de la traducción audiovisual y que ofrece un servicio de apoyo que puede posibilitar el acceso a la información a las personas con discapacidad.
En el CETI (Centro de Estudios de Traducción e Interpretación), ofrecemos diversos cursos y másteres que pretenden dar respuesta a la carencia actual de formación especializada en el sector de la traducción audiovisual:
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Carlos Sánchez Luis

















