Aspectos teóricos y prácticos de la traducción poética
La RAE define la poesía, entre sus muchas otras acepciones, como: «manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o prosa». Está claro que, en comparación con cualquier otro género de la literatura, la poesía es sin duda la más subjetiva de todas, pues muy a menudo se usa para expresar los propios sentimientos, pensamientos, etc.
Aspectos teóricos sobre la poesía
La poesía destaca por poseer unas características diferentes a las de otros géneros literarios, como, por ejemplo, el hecho de que pueda escribirse tanto en verso como en prosa. También se caracteriza principalmente porque puede tener métrica y rima. Además, la poesía puede tratar prácticamente sobre cualquier tema, ya que, como hemos mencionado, en la mayoría de los casos es subjetiva; por ello, los autores la emplean para expresar sus sentimientos y opiniones sobre temas que les interesan, preocupan o incluso para contar historias ficticias. Por último, también es importante mencionar que en la poesía se emplean numerosas figuras literarias, algo que veremos más adelante.
Sin embargo, al igual que otros géneros literarios, la poesía también se divide en géneros, los cuales son principalmente tres: la poesía lírica, la poesía épica y la poesía dramática. Además de dividirse en estos tres géneros principales, la poesía también cuenta con subgéneros, muchos de los cuales ya conoceréis, como la oda, la elegía, la sátira, la égloga, el caligrama…
Por último, es importante mencionar las figuras literarias, que son una parte fundamental a la hora de escribir poesía, ya que estas sirven para enriquecer o aportar más estética y belleza al poema. Entre las figuras literarias más conocidas y empleadas podemos encontrar: metáfora, hipérbole, antítesis, sinestesia, hipérbaton, elipsis, aliteración, etc.
La traducción poética
Pues bien, como hemos comentado anteriormente, el género poético se diferencia de otros géneros literarios por poseer numerosas características que lo hacen único. Por ello, cuando hablamos de traducción poética, existen diversas cuestiones que debemos tener en cuenta para poder llevar a cabo una buena labor de traducción.
Lo primordial, antes de ponernos a traducir un texto poético, es identificar ante qué tipo de texto nos encontramos, y preguntarnos: ¿de qué género poético se trata?, ¿está en verso o en prosa?, ¿hay rimas?, ¿hay figuras literarias? Todas estas cuestiones son fundamentales, ya que si nos encontráramos con un poema con rimas y estas no se respetan en el texto meta, puede perderse toda la función estética y poética del texto en cuestión, pues el elemento esencial de un poema es el ritmo, que es el que organiza y encarna el sentimiento o la idea presente en el mismo.
A este respecto, algo que se repite mucho en relación con la poesía es que se trata de un género «imposible de traducir», debido precisamente a las peculiaridades de este género, por lo que la dificultad que supone la traducción de un texto poético será mayor.
Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que el traductor puede encontrar la manera de respetar la función poética y estética del texto origen y reflejarla en el texto meta.
Aspectos prácticos sobre la traducción poética
Como hemos podido comprobar por las numerosas características de los textos poéticos, el traductor se encontrará con una serie de dificultades y problemas a la hora de llevar a cabo estas traducciones. A continuación, describiremos una serie de dificultades con las que podemos toparnos durante el proceso de traducción:
- Poemas con rimas: como hemos comentado anteriormente, los poemas pueden escribirse tanto en verso como en prosa, por lo que si el poema está escrito en verso, este se regirá por unas normas marcadas por la rima y la métrica. En estos casos, el traductor debe, en primer lugar, analizar el texto y, a continuación, comprobar si el contenido que se trata en dicho texto es más o menos importante que mantener las rimas en el texto meta, pues habrá ocasiones en las que mantener ambas cosas será una tarea muy difícil o incluso imposible. En tales casos, el traductor deberá hacer balance y elegir. Si, aparentemente, las rimas son más significativas de mantener, el traductor podrá seguir la temática original del poema pero reformulando algunas frases o incluso cambiando algo de contenido para poder mantener esas rimas. Si, por el contrario, el contenido del poema es fundamental, el traductor deberá igualmente hacer todo lo que pueda por intentar mantener el mayor número de rimas posible, pero en este caso el contenido del poema pasa a un primer plano y las rimas a un segundo plano.
- Poemas con figuras literarias: lo mismo ocurre con las figuras literarias. El traductor deberá, siempre que sea posible, mantener la figura literaria del texto origen en el texto meta, ya que son cruciales a la hora de enriquecer y aportar belleza al texto. Habrá casos en los que, por el contenido del poema, quizá no sea posible, pero el traductor puede entonces recurrir a la compensación e introducir una figura literaria en algún lugar en el que en el texto de origen no exista y compensar esa falta anterior.
- Poemas con una estructura determinada: otro problema que puede surgir a la hora de traducir poemas es la métrica, por lo que, a la hora de traducirlos, también es una cuestión importante a tener en cuenta, y, siempre que sea posible, algo que debemos mantener en el texto meta, para asemejar la estructura y la métrica de la traducción lo máximo posible al original.
- Poemas caligramas: por último, también cabe mencionar uno de los subgéneros más curiosos de la poesía, que son los caligramas. La función principal de estos poemas es representar, a través de las palabras, una imagen sobre el tema del que trata el poema, por lo que debemos tener en cuenta que es primordial mantener la forma de la imagen original al traducir dichos poemas. En ocasiones, puede ser complicado, ya que hay idiomas que difieren mucho de otros en cuanto a extensión, y es por ello por lo que el traductor deberá también ser creativo: no solo ha de mantener la imagen que pretende transmitir a través de las palabras, sino también el contenido mismo del poema.
Como hemos podido comprobar, la poesía cuenta con varias características que la diferencian del resto de géneros literarios. Estas características son fundamentales para entender qué es un poema y, posteriormente, poder llevar a cabo una buena labor de traducción, para así poder mantener las características del texto original en el texto meta sin renunciar a la función estética del poema.
Conclusión
En comparación con cualquier otro género de la literatura, la poesía es sin duda la más subjetiva de todas, pues muy a menudo se usa para expresar los propios sentimientos, pensamientos, etc. Y es que el género poético se diferencia de otros géneros por poseer numerosas características que lo hacen único. Con respecto a esto, algo que se repite mucho sobre la traducción poética es que se trata de un género «imposible de traducir», debido precisamente a la gran cantidad de características que posee, por lo que la dificultad que supone la traducción de un texto poético será mayor. Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que el traductor puede encontrar la manera de respetar la función poética y estética del texto origen y reflejarla en el texto meta.
El traductor debe, en primer lugar, analizar el texto (para comprobar a qué subgénero pertenece, si posee rimas, etc.) y, a continuación, comprobar si el contenido que se trata en dicho texto es más o menos importante que mantener las rimas en el texto meta, pues habrá ocasiones en las que mantener ambas cosas será una tarea muy difícil o incluso imposible. El traductor deberá, siempre que sea posible, mantener las figuras literarias del texto origen en el texto meta, ya que son cruciales a la hora de enriquecer y aportar belleza al texto. Habrá casos en los que, por el contenido del poema, quizá no sea posible, pero se puede entonces recurrir a la compensación e introducir una figura literaria en algún lugar en el que en el texto de origen no exista y compensar esa falta anterior.
Estas características son fundamentales para entender qué es un poema y, posteriormente, poder llevar a cabo una buena labor de traducción, para así poder mantener las características del texto original en el texto meta sin renunciar a la función estética del poema.
Sara Savignano Sandoval

















