La traducción de los culturemas
Definición de cultura y culturema
Encontrar una definición exacta para explicar el concepto de «cultura» es algo complicado, ya que la cultura de un país puede abarcar muchos aspectos: la comida, el arte, la literatura, la forma de hablar de sus habitantes, etc. La RAE, entre sus varias acepciones, la define como: «conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.». Debido a la gran variedad de cultura que podemos encontrar en un país, traducir elementos culturales o, los llamados «culturemas», es una cuestión un tanto complicada, ya que, no solo debemos conocer y entender ese referente cultural del idioma de origen, sino que debemos trasladarlo de forma correcta al idioma al que estemos traduciendo, el idioma de llegada.
Por otra parte, podríamos definir la palabra «culturema» como un elemento que puede hacer referencia a un objeto, una idea, un hecho, etc. y que tiene que ver con la cultura de un país en concreto. Dicho culturema debe ser relevante y reconocido a nivel social por sus hablantes. Es resumen, es una «unidad léxica portadora de información cultural».
Como ya hemos mencionado, la cultura puede hacer referencia a una gran variedad de sucesos; por lo que, cuando hablamos de un culturema, también nos podemos estar refiriendo a numerosos fenómenos lingüísticos como, por ejemplo, chistes, expresiones, fraseología, etc. Estos culturemas podremos encontrarlos en cualquier tipo de texto, ya sea turístico, literario, político, etc.
La traducción de los culturemas
Principalmente, debemos saber que la traducción de culturemas destaca por ser un proceso complejo en el que, para llevar a cabo una buena traducción, hay que tener en cuenta una serie de aspectos primordiales como, por ejemplo, a qué tipo de culturema nos estamos enfrentando (es esencial comprender de qué trata y a qué hace referencia), el público al que va dirigido el texto (ya que esto puede influir en la toma de decisión de traducir o adaptar un culturema de una forma u otra), cómo lo adaptaremos a la lengua meta (qué técnica de traducción se va a emplear), etc. Otra decisión bastante importante que deberá tomar el traductor es saber si extranjerizar o, al contrario, si naturalizar o domesticar dicho culturema para que el público meta pueda comprender el texto sin problemas.
¿Qué técnicas de traducción debe emplear el traductor a la hora de enfrentarse a un culturema?
Pues bien, para llevar a cabo una buena traducción, es esencial que el traductor conozca las diferentes técnicas de traducción (las más conocidas son las de Hurtado Albir, 2001), para así saber cuál incorporar en cada momento. Hurtado Albir (2001) expone 18 técnicas de traducción diferentes, pero aquí solo veremos algunas de las más importantes, junto con algunos ejemplos:
- Adaptación: se trata de reemplazar un elemento cultural de la cultura origen por otro propio de la cultura meta. Hay casos en los que, sabiendo que al público del texto meta le será imposible comprender el referente cultural del texto origen, la única solución es la de adaptar dicho culturema. Un ejemplo de ello podría ser la traducción de muffin por «magdalena». Aunque sí es cierto que, hoy en día, pese a que el término muffin está bastante extendido a nivel mundial, sigue existiendo la opción de adaptar el referente a nuestra cultura e idioma para que al público del texto meta le resulte más familiar.
- Préstamo: es el uso de una palabra o expresión de la lengua de origen (puede ser puro o adaptado). Un ejemplo de préstamo puro podría ser la palabra mozzarella, ya que se ha tomado prestada directamente del italiano y no se ha adaptado la grafía a la cultura receptora.
- Amplificación: esta es una técnica que se emplea muy frecuentemente a la hora de traducir recetas de cocina o menús. Consiste en añadir, en el texto meta, información que no estaba presente en el texto origen. Por ejemplo, si debemos traducir al inglés un plato típico español, como pueden ser las «patatas bravas», lo correcto sería ofrecer una descripción sobre los ingredientes de este plato para que el público receptor comprenda ese culturema, ya que, si lo traducimos literalmente y el lector no conoce dicho referente, lo más probable es que no sepa de lo que se está hablando.
- Generalización: otra técnica muy común a la hora de traducir culturemas es la de la generalización. Consiste en emplear un término más general en la lengua meta del que aparece en la lengua de origen. Por ejemplo, la traducción de heaven en inglés por la palabra «cielo» en español, ya que heaven puede contener otras connotaciones que «cielo» no posee, lo que lo hace un término más general.
A lo largo de estas 4 técnicas de traducción, hemos podido ver algunos ejemplos sobre las diferentes formas con las que contamos para traducir culturemas, aunque ya hemos mencionado que existen muchas otras técnicas como, por ejemplo, la transposición, la creación discursiva, el calco, la traducción literal…
Finalmente, cabe destacar que la traducción de culturemas es, sin duda, un proceso complejo en el que el traductor debe intentar tomar la mejor decisión dependiendo del tipo de culturema, el tipo de texto, el público al que va dirigido, etc., para así dar con la técnica adecuada para su traducción y que el público receptor pueda comprender el texto meta correctamente. Está claro que, para llevar a cabo un buen trabajo, es importante que el traductor esté familiarizado tanto con la cultura de la lengua origen como con la cultura de la lengua meta.
Sara Savignano Sandoval

















