El lenguaje especializado y el lenguaje técnico: los tecnolectos
Cuando hablamos de lenguaje especializado o lenguaje técnico, es difícil saber a qué nos referimos con exactitud, ya que este tipo de lenguaje puede abarcar una gran cantidad de campos totalmente diferentes entre ellos. Por ello, hoy nos centraremos en profundizar más sobre este lenguaje en el campo de la traducción.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de lenguaje especializado o lenguaje técnico?
¿En qué se diferencia el lenguaje especializado del lenguaje no especializado? Pues bien, el lenguaje especializado no es otro que un lenguaje que se emplea en un campo comunicativo especializado o científico, hablado por un público específico de un área de conocimiento determinado. Por otra parte, el lenguaje no especializado (al que también se le conoce como «lenguaje natural» o «lenguaje común») se diferencia de este por ser un tipo de lenguaje utilizado por una sociedad en la vida cotidiana.
Tipos de textos especializados
Dentro del lenguaje especializado también podremos encontrar una gran diversidad de textos. Cuando hablamos de textos especializados, lo más normal es que lo primero que se nos venga a la mente sean textos científicos (dentro de los cuales encontramos textos médicos, físicos, psicológicos, etc.), pero un texto especializado también puede hacer referencia a textos del campo de la arquitectura, de lo jurídico, de la economía… entre muchos otros.
Normalmente, el nivel de especialización de un texto podemos deducirlo por los interlocutores que intervienen en el texto o en la conversación y por el tipo de género textual. Es decir, cuando ambos interlocutores son especialistas (por ejemplo, como podría ocurrir en una tesis doctoral), estaríamos hablando de un nivel de especialización alto. Por otra parte, si el mensaje se envía de un interlocutor especialista a otro medio especializado (como podría ocurrir en un manual de texto), estaríamos hablando de un nivel de especialización medio. Por último, si el especialista se dirige a un público general y no especializado (un artículo de carácter divulgativo, por ejemplo), se trataría de un nivel de especialización bajo.
Rasgos principales
Ahora bien, como ya hemos podido comprobar, no todos los textos tienen el mismo nivel de especialización, por lo que, ¿cómo sabremos si un texto es especializado? Estos textos suelen caracterizarse por que su autor sea especialista en el tema, por tener una estructura rígida, una progresión temática que sea sistemática, por su simplificación sintáctica, la objetividad, un tenor claramente formal y, lo más importante, una presencia de terminología especializada.
Dificultades y problemas de traducción
Teniendo en cuenta todo lo que acabamos de ver sobre este tipo de textos, está claro que el traductor deberá enfrentarse a una serie de dificultades y problemas a la hora de traducir textos especializados.
Lo principal, pues, es que el traductor haya llevado a cabo un análisis previo del texto de partida, para así conocer el nivel de especialización del texto y la temática de este.
Por ello, el traductor puede encontrarse con un gran número de dificultades antes de ponerse a traducir, pero también con ciertos problemas que pueden surgirle durante el proceso. Citando a Hurtado Albir (2001), estos problemas de traducción pueden clasificarse en cuatro categorías:
- Problemas lingüísticos: problemas que pueden surgir, principalmente, por las diferencias entre las lenguas con las que el traductor esté trabajando (lengua origen y lengua meta), tanto a nivel léxico, como morfosintáctico, estilístico y textual. Aquí es donde el traductor se encontrará con el lenguaje especializado.
- Problemas extralingüísticos: cuestiones de tipo temático, cultural o enciclopédico.
- Problemas instrumentales: por la dificultad de documentación o en el uso de herramientas informáticas. Por ello, deberá ser capaz de saber qué fuentes consultar para poder documentarse lo mejor posible, ya que no cualquier recurso puede ser fiable, sobre todo para textos especializados. Por lo tanto, tendrá que recurrir a enciclopedias, textos paralelos, artículos de investigación, glosarios especializados… Todo esto es función primordial a la hora de llevar a cabo una buena traducción.
- Problemas pragmáticos: relacionados con los actos de habla presentes en el texto origen, la intención del autor, las implicaturas, etc.
Está claro que el lenguaje especializado y los textos especializados en sí conllevan tener un gran conocimiento de la temática que se esté tratando en ese momento y, no solo eso, sino que el mismo traductor deberá ser capaz de afrontar y solucionar los diferentes problemas y dificultades que surjan durante todo el proceso de traducción.
Sara Savignano Sandoval

















