Clasificación de los errores de traducción: comprensión y reformulación
La traducción, como disciplina, consiste en transmitir, de forma equivalente, el contenido y la intencionalidad del texto origen en el texto meta, para que el público receptor sea capaz de comprenderlo a la perfección, como si el texto en cuestión se tratara del original. No obstante, todos sabemos que la traducción es un proceso complejo en el que el traductor, ante todo, deberá prestar especial atención a transmitir todo ello de forma precisa si quiere desempeñar un buen trabajo. Y es debido precisamente a la complejidad de este proceso por lo que, en ocasiones, el traductor puede equivocarse y acabar incurriendo en los llamados errores de traducción.
Esto puede ocurrir, principalmente, debido a la complejidad de los textos. Por ejemplo, el traductor, durante todo el proceso de traducción, puede encontrarse con dificultades a nivel léxico-semántico, gramatical, sintáctico, pragmático, cultural, etc. Así pues, debemos tener en cuenta que, de estos problemas y dificultades, se derivan los errores de traducción.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de un error de traducción?
Podríamos definir un error de traducción como una diferencia no equivalente en el significado del texto meta con respecto al texto origen. Es decir, que no se ha logrado transmitir correctamente el mensaje original en la traducción. Estos errores de traducción también pueden surgir de un mal uso de las técnicas de traducción.
Como ya vimos anteriormente en otro post, existen numerosas técnicas de traducción, como, por ejemplo: la modulación, la reformulación, la transposición, la creación discursiva, el equivalente acuñado, etc. Es labor indispensable por parte del traductor conocer estas técnicas y emplearlas de la mejor forma posible para llevar a cabo un buen trabajo.
Clasificación de los errores de traducción
Podemos clasificar los errores de traducción principalmente en dos grandes categorías: errores de comprensión y errores de reformulación. Esta clasificación nos puede enseñar a identificar en qué etapa del proceso de traducción se produce el error en cuestión. A continuación, nos centraremos en estas dos categorías:
- Errores de comprensión: estos errores suceden cuando el traductor no ha comprendido el mensaje del texto origen. Por esta razón, es indispensable que, como labor previa a la traducción, el traductor lleve a cabo una primera lectura del texto, para adentrarse en él antes de comenzar a traducir. Además, y como hemos comentado en varias ocasiones, también es indispensable que el traductor tenga un dominio óptimo de la lengua del texto origen.
Podemos clasificar, a su vez, estos errores de comprensión en las siguientes categorías: errores de comprensión del léxico, errores de comprensión de la sintaxis y errores de comprensión pragmáticos.
- Errores de comprensión del léxico: pueden ocurrir cuando el traductor no ha comprendido el término original y no se ha documentado de forma correcta, por lo que se produce una mala traducción de dicho término.
- Errores de comprensión de la sintaxis: existen numerosos idiomas con una sintaxis completamente diferente a la del español, por lo que, si el traductor no es consciente de la estructura gramatical de la oración de la lengua origen, puede llevar a cabo una mala construcción de dicha oración.
- Errores de comprensión pragmáticos: puede suceder cuando el traductor no comprende la intencionalidad del mensaje original, como un sarcasmo o una ironía, y, al no plasmarlo en el texto meta, el texto puede cambiar completamente de significado.
- Errores de reformulación: por otra parte, también hablaremos de los errores de reformulación. Estos errores suceden cuando el traductor, aunque haya comprendido perfectamente el texto original y, por lo tanto, no haya errores de comprensión, no consigue expresar el mensaje del texto origen de manera adecuada en el texto meta. Estos errores de reformulación pueden afectar a la calidad y a la fluidez del texto en cuestión.
Clasificaremos, además, estos errores de reformulación en las siguientes categorías: errores de reformulación del estilo, errores de reformulación de la sintaxis, errores de reformulación de coherencia y errores de reformulación culturales.
- Errores de reformulación del estilo: puede ocurrir que se esté llevando a cabo una traducción en un contexto formal y el traductor, erróneamente, utilice palabras inapropiadas para ese contexto en el texto meta, como sería el uso de un lenguaje más informal.
- Errores de reformulación de la sintaxis: sucede cuando el traductor emplea una oración que no es propia de la lengua en cuestión, por lo que la traducción puede no ser natural.
- Errores de reformulación de coherencia: en línea con el error anterior, podemos encontrarnos con errores de coherencia y/o cohesión en un texto, debido a que la traducción no mantiene una lógica interna ni fluidez con respecto al texto origen.
- Errores de reformulación culturales: este error puede darse si el traductor no ha sabido transmitir de forma correcta un referente cultural en el texto meta, lo que puede provocar que el lector no comprenda a qué se está haciendo referencia.
Como hemos podido comprobar, está claro que la traducción es un proceso complejo en el que el traductor debe tener en cuenta numerosas cuestiones para poder llevar a cabo un buen trabajo. Por ello, es esencial que posea un excelente dominio de las lenguas de trabajo, así como de las diferentes técnicas de traducción, para no incurrir en errores de traducción como la comprensión y la reformulación. Estar al corriente de estos errores puede ayudarnos, a su vez, a llevar a cabo una mejor corrección de la traducción y, por ello, a mejorar la calidad de esta.
Sara Savignano Sandoval
















