El manga, el anime y su traducción: principales dificultades y peculiaridades
El manga y el anime, dos formas de expresión artística originarias de Japón, se han expandido por todo el mundo; y, lo que empezó como una forma de entretenimiento para los japoneses, ha acabado siéndolo también para jóvenes y adultos de muchos países de Occidente. Estas manifestaciones de la cultura japonesa han experimentado una popularidad inigualable, pero trasladar su esencia a diferentes idiomas presenta desafíos únicos. En este artículo, hablaremos de las complejidades de traducir manga y anime, así como algunas peculiaridades y datos relevantes que hacen que este proceso sea tan fascinante como desafiante.
Antes de embarcarnos en el tema principal, debemos hacer un breve inciso sobre qué son cada una de estas variantes artísticas japonesas y en qué se caracterizan.
Manga y anime
El manga, palabra que proviene del japonés 漫画, se refiere a una forma de expresión artística que combina ilustraciones y texto de manera secuencial para contar historias. Se caracteriza por leerse de derecha a izquierda y de arriba abajo, una forma de lectura un tanto peculiar para países como España. Este estilo de cómic japonés abarca una amplia variedad de géneros y temáticas, desde aventuras épicas y romances hasta ciencia ficción y horror. Los mangas pueden dirigirse a públicos diversos, desde niños hasta adultos, y se caracterizan por su estilo distintivo de dibujo, con personajes expresivos y detalles meticulosos.
El anime, una forma abreviada de la palabra inglesa animation adaptada al japonés, se refiere a la animación japonesa. Este género abarca una amplia gama de estilos visuales y narrativos, desde series televisivas y películas hasta OVAs (Original Video Animations). Al igual que el manga, el anime cubre una gran diversidad de géneros, y su audiencia abarca todas las edades. Lo distintivo del anime es su capacidad para explorar temas profundos y complejos, junto con la habilidad para fusionar narrativas imaginativas con una animación visualmente cautivadora.
A continuación, abordaremos la traducción de cada una de las variantes. Cabe destacar que cada uno de los elementos que vamos a tratar radican en una dificultad traductológica principal. Esta es la adaptación de todo tipo de elementos culturales de un idioma a otro. En este caso concreto, se trata no solo de la traducción de un idioma oriental completamente distinto al español u idiomas cercanos (occidentales), sino que se trata de trasladar una cultura totalmente alejada del mundo occidental. Como veremos seguidamente, existe un debate entre adaptar estas obras a la cultura meta o mantener los rasgos y elementos culturales japoneses, especialmente en el mundo del manga.
Traducción del manga
Scanlations vs. traducciones oficiales
El término scanlation proviene de la combinación de las palabras scan (escanear) y translation (traducción). Las scanlations son versiones no oficiales y no autorizadas de mangas que han sido escaneados, traducidos y a menudo editados por aficionados del género. El objetivo de estos fans es acercar el manga a lectores que no hablan japonés.
Frente a las traducciones oficiales y autorizadas, es obvio que las habilidades y conocimientos lingüísticos y traductológicos de un profesional no pueden competir con los de un fan.
A continuación, veremos las tendencias principales de cada “traductor” en cuanto al tratamiento de onomatopeyas, nombres propios y referentes culturales, elementos altamente característicos de este género japonés.
Domesticación o extranjerización
En las traducciones de mangas, existe un gran debate o dificultad, según cómo se quiera entender, sobre si mantener los elementos puramente japoneses y serle más fiel al original, o si adaptar dichos elementos a la cultura meta y dejar por el camino muchos matices y elementos que hacen del manga un género único.
Las scanlations tienden a extranjerizarlo todo, ya que, por un lado, se sobreentiende que el lector conoce la cultura japonesa y va a entender las referencias y, por otro, se considera que, si el lector desconoce ciertos rasgos o elementos, gracias a esta traducción extranjerizada podrá conocer y empaparse de la cultura japonesa.
Antes, los traductores oficiales solían inclinarse más por la domesticación del producto, basándose en la idea de que el lector no siempre iba a ser especialista en la cultura origen. No obstante, en las traducciones oficiales se mantienen cada vez más los elementos japoneses.
- Onomatopeyas: recurso lingüístico que plaga los manga. Suponen una gran dificultad. Los que abogan por mantenerlas en japonés, argumentan que son elementos exóticos que aportan valor a la obra original. Los traductores que las adaptan, esencialmente, es porque las traducen a su idioma (p.ej. al español) a través de traducciones previas del inglés o francés.
- Nombres propios: estos elementos suelen poseer una gran carga semántica, pues describen una cualidad o rasgo del personaje. Aunque deberían traducirse por eso mismo, en la gran mayoría de casos vemos cómo el nombre simplemente se adapta a las grafías del idioma meta correspondiente.
- Referencias culturales: quizá sea una de las mayores dificultades; depende del traductor, el contexto, la obra, el público meta, etc. si adaptar la referencia y mantenerla y añadir una nota explicativa.
Traducción del anime
Fansub vs. traducciones oficiales
Los fansubs o subtitulaciones de fans vendrían a ser el equivalente de las scanlations, pero en el anime (y solo en subtitulación). Se trata de versiones con subtítulos traducidos por aficionados. En algunos casos los autores son personas con conocimientos básicos del idioma y de subtitulación, pero en otros muchos son personas con altos conocimientos en traducción.
Frente a las traducciones oficiales, cabe señalar que abundan más los fansubs debido al poco espacio dedicado al anime en plataformas de streaming. Los fansubs tienen sus páginas web donde subir el contenido de forma gratuita para que fans de todo el mundo puedan verlo.
Doblaje y subtitulación del anime
En el mundo del anime la subtitulación destaca por encima del doblaje. A día de hoy, existen muchos más animes subtitulados que doblados a otros idiomas, especialmente al español. Esto se debe a que la subtitulación, como acabamos de señalar, la realizan tanto profesionales como aficionados y, por ende, es más accesible.
Intertextualidad en el anime
Un elemento a destacar de la traducción del anime es la intertextualidad. El 60 % de los animes provienen de mangas. El traductor debe conocer el manga original para ser consistente y coherente con ciertos rasgos o elementos importantes de la historia, pues este será una fuente de documentación fiable para su traducción.
Espero que hayas aprendido un poco más sobre el fascinante mundo del manga y anime japonés. Recuerda que en el CETI ofrecemos una variedad de cursos, talleres y másteres relacionados con distintos ámbitos de la traducción que están a la orden del día. Si te gustaría formarte con nosotros, visita nuestra sección de formaciones (https://elceti.es/formacion/) o escríbenos a info@elceti.es.
María Díez Soria


















