Censura LGBT+ en las traducciones de anime al español
La llegada del anime a España marcó una revolución en la cultura televisiva, llegando a su auge durante la década de los años 90. Sin embargo, esta importación cultural no ha estado exenta de controversias, particularmente en lo que respecta a la censura en el doblaje.
Uno podría achacar los motivos de esta censura a que, desde un principio, se han asociado los productos audiovisuales de animación a un público infantil, aunque en Japón muchos de estos mangas y animes están destinados, además, a otros tipos de público, ya sea juvenil o incluso adulto. En los años 90, las actitudes hacia las personas LGBT+ eran generalmente menos aceptantes y comprensivas que en la actualidad. La homosexualidad y otros aspectos de la diversidad de género a menudo se consideraban temas tabúes o inapropiados para ciertos públicos, especialmente para los niños.
Es por eso que en muchos animes se decidió modificar los diálogos o eliminar escenas que mostrasen relaciones amorosas no normativas, o incluso comportamientos que se desligasen de los roles de género tradicionalistas. No obstante, nos topamos aquí con una cuestión de doble moral, puesto que una actitud sexista, una agresión de un marido a su mujer, o incluso un bofetón de un personaje masculino a un personaje femenino, no resultaban ser ningún problema, y, por lo tanto, no eran censurados, tal y como afirma Daniel Ferrera, doctor en Investigación en Medios de Comunicación.
Cabe destacar que, en la mayoría de los casos, esta censura ya estaba presente en las traducciones realizadas en otros países como Estados Unidos, Italia o Francia, las cuales fueron adoptadas en España.
Casos Notables de Censura
En la primera temporada de la serie, se introduce a Zosite (ゾイサイト ‘Zoisaito’ en el original y Zoycite en Hispanoamérica) y Constite (クンツァイト ‘Kutsaito’ en el original y Malachite en Latinoamérica), dos villanos del Reino Oscuro, quienes, en la versión original del anime, son pareja. Sin embargo, esto llevó a que en muchas partes del mundo, incluido el ámbito hispanohablante, Zosite, el más joven, fuera cambiado de sexo para que su relación con Constite se presentara como heterosexual. Sin embargo, en España se decidió censurar de otra forma, modificando los diálogos para que la relación entre ambos personajes fuese de “tío y sobrino”, aunque en algunas escenas fuese más que evidente la cercanía entre ellos.
Otro personaje, Ojo de Pez, conocido por su comportamiento afeminado y su afición por el travestismo, también fue modificado en varios países haciendo uso de una actriz de doblaje para ser presentado como mujer, aunque no es el caso de España.
Este ejemplo no es el único que podemos ver en Sailor Moon. Originalmente, esta serie presentaba una relación romántica entre dos personajes femeninos, Haruka Tenō (Guerrero Urano) y Michiru Kaiō (Guerrero Neptuno). Cuando la compañía DiC Entertainment compró los derechos de la serie para Estados Unidos, decidió desdibujar esta relación y presentarla como una amistad muy cercana entre primas para evitar la representación explícita de una relación homosexual.
En otros países se optó por otra solución más relacionada con el doblaje, escogiendo actores de voz masculinos para Haruka (la que muestra características menos femeninas en la pareja) y cambiar a una actriz de voz femenina en las escenas en las que aparecía como Guerrero Urano, justificando así un romance heterosexual.
Algunas de las modificaciones en los diálogos que se muestran con respecto a estos dos personajes son el uso de frases como “Sigamos conduciendo, hoy no regresaremos a casa” en lugar del sentido original del japonés “No te dejaré regresar a tu casa esta noche”. Como podemos comprobar, en el original el sentido es más ambiguo y da más lugar a interpretaciones por parte del espectador. Y esta ambigüedad es intencionada. La misma autora del manga, Naoko Takeuchi, lo dejó bien claro en 1997 durante su visita a la Comic Con International: “Sí, son amantes. La razón es que encajan juntas. Neptuno es muy femenina, mientras que Urano es un poco juvenil y tiene el corazón de un chico. Haruka es una chica y siempre lo será” (del original “Yes, they are lovers. They look good together. Uranus has the heart of a man, while Neptune is more girlish. Haruka has always been a girl and always will be”).
En gran parte del anime clásico, la representación de la comunidad LGBT+ no es muy positiva, a menudo limitándose a caricaturas de travestis o personajes afeminados. Un ejemplo es Otokosuki (cuyo nombre significa literalmente “el amor del hombre” en japonés), un luchador de artes marciales que aparece al final de Dragon Ball Z y que muestra interés por Trunks, su rival en el Torneo Mundial de Artes Marciales. Este personaje fue censurado en varios países, incluyendo algunas regiones de España, aunque tuvo una aparición posterior en Dragon Ball GT.
Desde Francia también se recibieron influencias significativas en las traducciones de anime. Por ejemplo, España adoptó la versión francesa de Ranma ½, lo que resultó en un doblaje que alteró ciertas escenas del original japonés. En una de estas escenas, dos personajes masculinos estaban en una bañera, y uno decía “Escúchame, yo soy tu amigo”, a lo que el otro respondía que no se acercara, dando a entender que no quería su amistad. Sin embargo, cuando la serie se tradujo más fielmente en los 2000, se descubrió que el diálogo original era “Me gustas, sal conmigo”. De hecho, como afirma Daniel Ferrera, esto no ocurre en la realidad. Ranma está soñando esto porque el chico que está enamorado de él solo lo está cuando se convierte en chica debido a una maldición. Por lo tanto, ni siquiera hay un interés homosexual originalmente, pero, aun así, se censuró.
Nos encontramos con más ejemplos de modificaciones en el diálogo, como en los episodios 121 y 122, donde Pantimedias Taro insulta a Ranma llamándolo “afeminado”, mientras que en la versión original japonesa utiliza el término equivalente a “travesti”.
La evolución de la censura
Con el tiempo, la percepción y la práctica de la censura en el anime han cambiado considerablemente. La globalización y el acceso a Internet han permitido a los fanáticos acceder a versiones sin censura y subtituladas de sus series favoritas. Plataformas de streaming como Crunchyroll y Netflix ofrecen opciones para ver anime en su formato original, lo que ha reducido la dependencia del doblaje local y la censura asociada de manera general.
Además, la evolución de la sociedad hacia una mayor aceptación de la diversidad y la inclusión ha influido en cómo se maneja la censura. Temas como la identidad de género y las relaciones LGBT+ están siendo tratados con mayor sensibilidad y apertura, y esto se refleja en las versiones dobladas más recientes.
Sin embargo, aún podemos ver ejemplos de censura, como el ocurrido en la traducción de los subtítulos en castellano del anime Evangelion para la plataforma de Netflix. Durante los últimos capítulos de la serie, el protagonista, Shinji, conoce a Kaworu, quien le muestra un afecto que nunca había recibido. Shinji no puede evitar sentirse atraído por él. En la escena en cuestión, se ve a los dos chicos tomando un baño, momento en el cual Kaworu confiesa sus sentimientos. En los subtítulos originales, se utilizaron las palabras “te quiero”, mientras que en una nueva traducción se optó por “me gustas mucho” que no casa con el contexto implicado en el original. Aunque en el nuevo doblaje las palabras de Kaworu se mantienen, el contexto se distorsiona posteriormente, dando a entender que Shinji siente afecto por Rei en lugar de por él.
Conclusiones
La censura de contenido LGBT+ en las traducciones de anime al español refleja las actitudes sociales y culturales predominantes en el momento de su emisión original. Aunque el anime ha sido una puerta de entrada a la diversidad y la inclusión para muchas audiencias, la manipulación de diálogos y escenas para encajar en normas sociales más conservadoras ha limitado esta representación. La evolución de la sociedad hacia una mayor aceptación de la diversidad ha permitido una apertura gradual y una reducción de la censura en los doblajes y subtitulados más recientes. Sin embargo, ejemplos actuales como los cambios en la traducción de Evangelion en Netflix muestran que la censura sigue siendo un tema relevante en el ámbito de la traducción audiovisual.
María Martínez Romero

















