La interferencia lingüística en la traducción
La traducción implica trasladar el significado de un texto de un idioma a otro, intentando siempre preservar el estilo, el tono y la intención del texto original, y conseguir expresar este contenido de forma precisa y fluida en el texto meta. Gracias a la traducción existe la posibilidad de facilitar la comunicación entre personas que hablan diferentes idiomas, compartir ideas, aspectos culturales entre diversas comunidades lingüísticas… No obstante, se trata de un proceso complejo y multifacético.
Y es por ello por lo que el traductor puede encontrarse con diversos desafíos a lo largo de este proceso de traducción. Uno de los desafíos con los que puede encontrarse el traductor y que quizá pase desapercibido es la interferencia lingüística, algo que veremos a continuación con más detalle.
¿Qué es la interferencia lingüística?
Como acabamos de mencionar, trataremos el tema de la interferencia lingüística y, además, veremos algunos ejemplos relacionados con la interferencia lingüística en la traducción.
Pero ¿qué es la interferencia lingüística? Pues bien, se trata de un fenómeno que ocurre cuando las características de un idioma influyen en la forma de hablar, de escribir o de entender otro idioma. Por ejemplo, una persona bilingüe puede mezclar palabras o reglas gramaticales de ambos idiomas al comunicarse en uno de ellos, lo que puede causar confusión. Este fenómeno puede manifestarse en la pronunciación, la gramática, el vocabulario y otros aspectos del lenguaje. Aunque esto no solo ocurre en personas bilingües, sino que también puede ocurrir cuando una persona está aprendiendo un nuevo idioma. La interferencia lingüística puede manifestarse de diferentes formas:
- Interferencia fonética y fonológica: ocurre cuando los sonidos de nuestra lengua materna influyen en la manera de pronunciar el segundo idioma que estamos aprendiendo, lo que puede dar lugar a un acento extranjero o a que tengamos dificultades para pronunciar ciertos sonidos y palabras.
- Interferencia gramatical: se da cuando se aplican las reglas gramaticales del idioma materno en el idioma extranjero que se está hablando o escribiendo. Por ejemplo, que un hablante nativo de inglés, al hablar en español, diga: «me duele mi cabeza», ya que es una construcción muy común en inglés. Sin embargo, en español no empleamos los posesivos para nombrar las partes del cuerpo, por lo que la construcción correcta sería: «me duele la cabeza».
- Interferencia léxica: ocurre cuando los hablantes, en lugar de emplear términos equivalentes en la segunda lengua, usan palabras de su lengua materna, ya sea por desconocimiento del vocabulario o por la comodidad de usar palabras familiares.
- Interferencia cultural: por último, la interferencia cultural es aquella que se da cuando existen diferencias culturales entre la lengua materna y la segunda lengua aprendida. Esto puede manifestarse en el uso incorrecto de equivalentes de un idioma a otro con respecto a metáforas, expresiones idiomáticas, etc.
Sin embargo, también debemos tener en cuenta que la interferencia lingüística no siempre puede ser negativa y acarrear problemas de comunicación, sino que, en ocasiones, también puede facilitar el aprendizaje y el uso de otra lengua.
Ejemplos de interferencia lingüística en la traducción
Una vez que sabemos qué es la interferencia lingüística, vamos a poner el foco de atención en la presencia de la interferencia lingüística en la traducción. Esta puede manifestarse de distintas formas:
- Falsos amigos (o False Friends): los falsos amigos, o más conocidos como False Friends, son palabras que se parecen en ambos idiomas, y es por ello por lo que puede dar lugar a confusión, aunque realmente no signifiquen lo mismo. Por ejemplo, un falso amigo podría ser la palabra inglesa actually, ya que se asemeja a la palabra «actual» en español. Sin embargo, la traducción correcta de la palabra sería «en realidad», entre otras.
- Calcos: ocurre al traducir de forma literal una palabra o expresión de un idioma a otro, lo que puede dar lugar a un uso incorrecto del lenguaje técnico. Por ejemplo, un calco del lenguaje científico-técnico podría ser traducir chlorine, del inglés, por «clorina», en español. Esto se considera un calco ya que una traducción más correcta o consolidada de la palabra sería «cloro».
- Preposiciones: también puede ocurrir que se haga un uso incorrecto de las preposiciones, ya que estas pueden variar entre idiomas y no necesariamente se deben usar las mismas de un idioma a otro. Por ejemplo, al traducir la preposición «en» del español al inglés se tiende a traducirla, de forma errónea, por la preposición inglesa in, debido a su similitud con el español. La frase «estoy en casa» se traduciría al inglés erróneamente por I’m in home, cuando la preposición correcta en este caso sería at (I’m at home).
- Influencia gramatical: las diferencias gramaticales entre dos idiomas pueden influir en la estructura de las oraciones y en la elección de palabras en este tipo de textos. Por ejemplo, en inglés, los adjetivos siempre se colocan antes del sustantivo (pink coat), mientras que en español suele hacerse al contrario («abrigo rosa»).
Como hemos podido comprobar, la traducción es un proceso bastante complejo en el que hay que prestar especial atención a diversas cuestiones, y una de ellas es la interferencia lingüística, y se trata de una cuestión que, quizá, pase desapercibida, pero que ocurre con bastante frecuencia. Por ello, el traductor debe intentar separar los dos idiomas de trabajo y saber diferenciar las reglas y las características de un idioma a otro para no incurrir en ella.
Sara Savignano Sandoval
















