La figura del samurái en la cultura nipona: el bushido
Es bien sabido que Japón se diferencia de otros países por poseer una cultura muy diversa y peculiar. Es por ello que, indudablemente, existen muchas costumbres y tradiciones provenientes de Japón que probablemente no conoceremos. Pues bien, para poder adentrarnos un poco más en la cultura del país nipón, hoy hablaremos de la figura del samurái y del código del bushidō. Aunque culturalmente los samuráis sean conocidos en prácticamente todo el mundo, vamos a profundizar todo lo posible en este tema, además de compartir otros aspectos en relación con los samuráis que probablemente no conozcas, como el bushidō.
Antes de adentrarnos a conocer qué es el bushidō, primero hablaremos sobre la figura del samurái en Japón, para así poder entrar un poco en contexto.
La historia de los samuráis
La palabra «samurái», o 侍 en japonés, se compone de los términos samu, que significa «servir» o «estar al servicio de», y rai, que puede significar «persona». Por lo tanto, la definición de la palabra «samurái» sería «persona que está al servicio de alguien». La figura del samurái surgió alrededor del siglo X, y este nombre lo recibían los guerreros del antiguo Japón, principalmente debido a las numerosas guerras que hubo en aquella época. Sin embargo, en un principio los samuráis se dedicaban a recaudar los impuestos de los campesinos (además de prestar servicio a sus señores, es decir, a los nobles), aunque se trataba de una labor que no siempre se llevaba a cabo de manera pacífica. Fue por esta razón por la que comenzaron a llevar armas y a practicar las artes marciales. En un principio, llevaban consigo un arco y unas flechas, a veces incluso una lanza, aunque en las situaciones más peligrosas portaban también una espada (o incluso dos, una a cada lado), conocida como catana. A medida que fue pasando el tiempo, se comenzó a considerar a los samuráis como figuras militares, debido, sobre todo, a su creciente influencia y a su posterior participación en las guerras.
Hoy en día, la figura del samurái ya no existe, aunque sí es verdad que podemos seguir viendo su influencia en castillos o jardines japoneses, además de en el bushidō, ya que este código de honor sigue siendo practicado por la población japonesa. Además, existen numerosas historias, películas y series de televisión relacionadas con la historia de los samuráis, por lo que, como acabamos de mencionar, aunque la figura del samurái ya no perdure, sí que podemos observar que sigue muy presente en la cultura japonesa.
¿Qué es el bushidō?
El bushidō es el nombre que se le da al código de honor de los samuráis. Este término se compone de las palabras japonesas bushi, que significa «guerrero», y de la palabra do, que significa «camino», por lo podríamos definir el bushidō como «el camino del guerrero».
Este código se caracterizaba por concretar una serie de reglas y comportamientos morales que los samuráis debían seguir a lo largo de sus vidas, lo que significaba que no todo valía para poder ganar a su adversario. Por ejemplo, actos como atacar al enemigo por la espalda estaban totalmente prohibidos. Estas reglas o normas se dividían en siete: justicia, coraje, benevolencia, respeto, honestidad, honor y lealtad.
Por otra parte, si un samurái mancillaba su honor, para evitar caer en manos del enemigo y ser torturado, podía recuperar este honor practicando el seppuku (切腹 en japonés), o también conocido como harakiri (腹切 en japonés). El seppuku consistía en un ritual de suicidio por el cual el samurái debía cortarse el vientre de izquierda a derecha con un puñal. Este acto podían llevarlo a cabo por voluntad propia o, en casos muy graves de deshonor en los que se hubiera cometido un robo, un asesinato, etc., este ritual también podía ser ordenado por un señor feudal o un tribunal.
Sin embargo, una vez terminadas las guerras en Japón y con el paso de los años, este código de honor ha ido evolucionando, y hoy en día podemos incluso ver la influencia del bushidō en las artes marciales con y sin armas.
De esta manera, y como hemos comentado anteriormente, aunque sí es cierto que la figura del samurái ya no existe, estos ideales han transcendido a lo largo de la historia y se han mantenido en la cultura y en la población japonesa, pues Japón es un país muy conocido por su respeto, por su disciplina y por su honor, por lo que, en cierta manera, el bushidō aún sigue presente en sus vidas.
Sara Savignano Sandoval
















