La traducción del rulebook en los juegos de rol:
características y dificultades
Si eres un auténtico friqui —de esos que disfrutan con mundos fantásticos, combates épicos y narrativas ramificadas— seguro que no necesitas mucha explicación para saber a qué nos referimos cuando hablamos de “juegos de rol”. Pero si no estás tan metido en este universo, es muy probable que al menos te suene el término gracias a la popularidad de títulos icónicos como Dragones y Mazmorras (Dungeons & Dragons), que han trascendido el ámbito del ocio especializado para formar parte de la cultura popular a través de películas, series, videojuegos y referencias constantes en medios de entretenimiento.
Pero ¿en qué consiste realmente un juego de rol? La expresión “juego de rol” es la forma abreviada y adaptada al español del término inglés role-playing game, que podría traducirse como “juego de interpretación de personajes”. En este tipo de juegos, los participantes asumen el papel de un personaje dentro de una historia ficticia, desarrollada en un universo imaginario —aunque no siempre fantástico, ya que las ambientaciones pueden ir desde la Tierra Media hasta un pequeño pueblo europeo durante la Segunda Guerra Mundial.
Traducción de juegos de rol: a caballo entre lo literario y lo técnico
Existen numerosos tipos de juegos de rol, que van desde los clásicos de mesa con tablero, dados y manuales, hasta el rol en vivo —con disfraces, interpretación física y escenarios reales—, sin olvidar los cada vez más extendidos juegos de rol en línea, que han encontrado en Internet un terreno idóneo para expandirse. Como puedes ver, se trata de un universo tan amplio como apasionante, con seguidores entregados en todo el mundo. Algunos de estos aficionados, movidos por su entusiasmo —aunque no siempre respaldados por habilidades lingüísticas o traductoras—, se animan a adaptar juegos creados en otros idiomas para compartirlos con su comunidad. El resultado, aunque digno de encomio por la dedicación que conlleva, no siempre destaca por su calidad.
Luego, dado que los juegos de rol presentan unas peculiaridades muy marcadas, traducirlos conlleva una ardua labor que no cualquiera puede abordar, pues se demandan una serie de requisitos muy concretos de parte de los traductores.
El tipo textual característico dentro de la traducción de juegos de rol es el rulebook o libro de instrucciones; y, generalmente, este suele comprender dos grandes apartados, cada uno de los cuales presenta características propias.
El primer gran bloque que aborda el manual es el relativo a la trama que sustenta el “argumento” del juego, es decir, la historia propiamente dicha. Esta parte exige del traductor habilidades propias del ámbito literario, ya que el texto se sirve con frecuencia de recursos narrativos: desde descripciones detalladas —de escenarios, personajes y otros elementos— hasta diálogos, juegos de palabras e incluso metáforas.
El segundo apartado tiene un carácter más técnico, ya que abarca aspectos como las características de los personajes, sus habilidades, hechizos, armas, movimientos, así como aquellos elementos más propios de un manual de instrucciones convencional. Sin embargo, todo ello presenta un elemento añadido, y es que el juego de rol exige del traductor un conocimiento profundo del universo en el que se desarrolla, lo que convierte esta sección en un auténtico desafío de traducción especializada.
A continuación, se expone un ejemplo en el que se pueden apreciar con claridad las dos partes principales que componen el rulebook de un juego de rol:
– Parte narrativa:
Bajo el imponente dosel de árboles centenarios llenos de espinas, donde el propio bosque parece contener la respiración, en lo más profundo de la Arboleda de Tanglewood, se encuentra una fortaleza oculta, la ciudad de los Lacedemonios, una temible nación de tejones. Se dice que esta ciudad-fortaleza, enclavada en el denso corazón del bosque, es impenetrable. Protegida por espesos árboles espinosos y zarzas infranqueables, y custodiada por sus feroces guerreros, es un lugar donde pocos forasteros se atreven a pisar.
– Parte explicativa o técnica:
Configura el Mapa de la Historia tal y como se muestra a continuación:
- Cada Héroe puede mejorar 2 Cartas de Acción.
- Cada Héroe elige y comienza la partida con 1 Ficha de Ruta de Ofensa y 1 Ficha de Ruta de Defensa.
- Consulta la Evergem amarilla para saber cómo colocar los Cofres del Tesoro en el transcurso de esta Historia.
Principales dificultades en la traducción del rulebook
Una vez diferenciada la parte más técnica de la propiamente literaria dentro del rulebook, podemos identificar una serie de dificultades asociadas a cada una de estas partes.
La parte narrativa, que incluye la historia principal, las descripciones de escenarios y personajes, los diálogos y los elementos estilísticos, plantea dificultades propias de la traducción literaria. Aquí, el reto no es solo trasladar el significado, sino también el tono, el ritmo, la intención del autor y, en muchos casos, la ambientación cultural del texto original. Además, los personajes suelen tener voces bien definidas, con registros lingüísticos, jergas o peculiaridades que deben respetarse en la lengua meta para mantener la coherencia y riqueza del mundo ficticio. Los juegos de palabras o referencias culturales son especialmente problemáticos, ya que no siempre tienen equivalentes directos y requieren soluciones creativas que conserven el espíritu del original sin perder inteligibilidad.
En el ejemplo que se expone aquí, nos encontramos en la tesitura de tener que decidir si adaptar o no los nombres propios que aparecen en un juego de rol en inglés:
I go by the name of Barabas and I reside in the little village of Hearthwood.
En el caso del nombre del personaje, Barabas, quizás lo más adecuado sería adaptarlo al castellano, utilizando el término Barrabás; en cambio, en lo que respecta a los topónimos, como el poblado de Hearthwood, lo más común es mantener el nombre original, a no ser que resulte impronunciable en la lengua meta.
Por otro lado, la parte técnica del juego implica una precisión terminológica muy rigurosa. Aquí, la principal dificultad radica en mantener una coherencia interna absoluta en la terminología, ya que muchos de estos términos afectan directamente a la mecánica del juego. Un error o una ambigüedad pueden tener consecuencias prácticas en la experiencia del jugador. Además, en esta sección suelen aparecer conceptos muy específicos del universo del juego que pueden carecer de referentes claros fuera de ese contexto, lo que obliga al traductor a tener un conocimiento detallado del trasfondo, las reglas y la lógica interna del sistema. A ello se suma el hecho de que muchas veces estas explicaciones aparecen fragmentadas o descontextualizadas en distintos “archivos técnicos” —como en el caso de las cartas—, lo que complica aún más su interpretación.
Veamos a continuación un fragmento extraído de un juego de rol que destaca precisamente por la abundancia de terminología especializada:
Mastery of Sigils: The Cult of the Demonologists excels in controlling Sigils, enabling the Cultists to defile Locations without heavy reliance on Blood. Rituals like Atrocity, Blasphemy, and Limbo can help you place more Sigils than your opponents and increase the value of your Sigils during Defilement.
Esta sería una posible traducción:
Dominio de los Sellos: la Secta de los Demonólogos destaca en el control de los Sellos, lo que permite a los Fieles profanar Localizaciones sin tener que depender demasiado de la cantidad de Sangre de la que dispongan. Rituales como Atrocidad, Blasfemia y Limbo pueden ayudarte a colocar más Sellos que tus oponentes y aumentar el valor de tus Sellos durante la Profanación.
A la hora de traducir estos términos, resulta fundamental escoger las palabras que mejor se adapten a la lengua meta y emplearlas de manera homogénea a lo largo de todo el texto. Para ello, es especialmente útil la elaboración de glosarios terminológicos.
Estrategias en la traducción de juegos de rol: localización y transcreación
En definitiva, traducir un juego de rol no consiste únicamente en trasladar palabras de un idioma a otro, sino en reconstruir un universo entero con sus propias reglas, tono y coherencia interna. La dimensión narrativa exige sensibilidad literaria, creatividad y una gran capacidad para adaptar voces, matices culturales y referencias estilísticas, mientras que la parte técnica requiere de precisión terminológica, conocimiento del sistema de juego y atención al detalle. Es aquí donde entran en juego dos conceptos fundamentales: la localización y la transcreación.
La localización permite adaptar el contenido al contexto cultural y lingüístico del público destinatario, sin perder de vista la funcionalidad y jugabilidad del texto. Por su parte, la transcreación —especialmente necesaria en fragmentos literarios o humorísticos— garantiza que el mensaje conserve su efecto, su tono y su intención en la lengua meta, incluso si eso implica alejarse de una traducción literal. Ambas estrategias son esenciales para que la experiencia del jugador sea inmersiva y, sobre todo, fiel al espíritu del original
Carlos Sánchez Luis











